Los retrasos y malentendidos en la comunicación empiezan a resolverse poco a poco, sobre todo en asuntos de trabajo. Puedes retomar conversaciones, contratos o decisiones pasadas que ahora necesitan ajustes. La claridad mental mejora despacio, pero aún hace falta paciencia porque los detalles siguen cambiando. Viejos contactos o tareas pendientes pueden reaparecer y darte una segunda oportunidad para gestionarlos bien. Es un periodo de reorganización más que de avance rápido. Puedes comprender mejor cómo ha influido tu forma de comunicarte en los resultados recientes. Evita precipitarte en las decisiones hasta que te sientas plenamente seguro e informado.